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Cómo tener sexo apasionado «y HOT» cuando tienen poco tiempo

Ya viste el reloj, es casi medianoche y te encuentras hecha polvo. Solamente puedes pensar en dormir. No has parado todo el día, pero, claro, lo miras a él, con esa carita de deseo, casi en un ruego. ¿Cómo decirle que no? Sea la causa que sea de la prisa, hay remedio. Esta vez te irás a toda velocidad y con premio para ti. Por y para tu placer. Los quickies tienen un encanto especial, son bombazos de adrenalina orgásmica.

LOS MUST:

* Pon horny a tu cerebro

Lo sabemos, no estás para acrobacias ni para un foreplay de adolescente. Súbete al tren del deseo en 3, 2, ¡venga! ¿Cómo? Fomenta tu erotismo a mil.

Puedes utilizar imágenes, música, pelis… Algo que permita que tu mente se relaje y vaya hacia lo erótico.

Hay videos que suelen ser de ayuda, y dependiendo tus gustos (no a todas les encanta el porno hardcore), puedes crear una lista para estas ocasiones.

Por ejemplo, los de masajes eróticos, o Tantra, resultan ser de mucha ayuda: nos permiten trasladarnos a las imágenes, y, créeme, funcionan.

* Ayudita extra

Nuestra respuesta sexual es más lenta que la de ellos, y la lubricación es el signo clave en la fase de excitación. Pero en ocasiones, aunque queremos un quickie, requerimos de un poco de lubricante.

No tuvimos el tiempo necesario para que las hormonas y otras sustancias se pusieran en marcha para que nuestras glándulas de Bartolino crearan esa humedad perfecta para recibir caricias y penetraciones supercómodas.

Así que ¡ojo!, no te aguantes. Recibir estímulos manuales y no se diga un pene, en seco, pueden generar minilaceraciones en tu vulva y vagina; y ahí te cuento el ardor y las probables infecciones posteriores. Porque muchas bacterias pueden proliferar en esa rozadura.

Es el momento justo para que él te dé sexo oral exprés, y no sólo para estimularte, sino para que su saliva contribuya ¿Cómo debe hacerlo? Simple y eficiente: tendrá que deslizar la lengua alrededor del vestíbulo de tu vagina, ya que a cada lado de ésta se encuentran tus glándulas de Bartolino, como te comentábamos, las que te permiten lubricar esa entrada vaginal. Después, y no le tomará mucho tiempo, sólo debe deslizar hacia arriba a través de los labios menores y terminar con algunas caricias linguales y minisucciones en tu clítoris.

Sin embargo, la saliva se seca pronto, en segundos, y tal vez tú todavía no estés suficientemente ‘acuosa’, así que, además de esa buena ayudadita, en el kit de toda mujer que se conoce y ama tener sexo delicioso debe haber un buen lubricante a base de agua.

Toma un poco y comienza a darte caricias o pídele a él que masajee tus labios menores, entrada de la vagina y, oooobvio, clítoris, con los dedos bien lubricados. Esa sensación placentera elevará tu excitación (que ya venía fomentada por el sexo oral exprés) y, por lo tanto, crearás más lubricación propia. Estarás lista en segundos para el primer embate; y su pene se deslizará como en una divina resbaladilla.

POSICIONES HOT

Queremos que la extraexcitación haga de las suyas y ambos lleguen al orgasmo rapidito. Elige algo muy visual, o sea, donde ambos puedan ver o verse, ya sea ante un espejo o donde le regales la vista perfecta de tus órganos sexuales.

O, por supuesto, una posición que tengas probada: esas que cada chica Cosmo sabe que es la que la hace llegar, y llegar bien.

POR EJEMPLO, EL ARCO

* Móntate en él de manera invertida. Dándole la espalda, y antes de que te penetre, continúa ofreciéndole caricias en tu clítoris, ya sea con tus manos o llevando las de él a tus lugarcitos favoritos en éste.

* Ahora sí acomódate, toma su miembro y permite que entre en tu vagina.

* Ya bien ‘puesta’ y a fondo, comienza a echar tu espalda hacia atrás arqueándote hasta quedar recostada en su pecho.

* Tu vulva quedará perfectamente libre para que él o tú (o ambos) sigan estimulando manualmente tu clítoris. Es bastante efectiva porque recibes doble estímulo.

DE PIE PORQUE LA PRISA NO ES CANSANCIO

Digamos que ese rapidín no viene de una necesidad de irte a dormir, todo lo contrario, estás superexcitada y avivada, pero están en un lugar ‘no apto’ para un round largo y, literal, tendido, o bien, tienes que salir de ahí antes de que alguien lo note; como en el típico y extra-hot sexo de oficina.
Te regalamos un par de posiciones para hacerlo rapidito y muy furioso; y según tu vestimenta del día:

– JEANS ABAJO

1. Contra la pared

No hay tiempo de quedar desnuda, así que únicamente tienes que bajar tus jeans hasta las rodillas o a medio muslo. Ponte de frente a una pared y de ser posible sostente con los brazos en alguna superficie. Él detrás de ti sólo debe acomodar su pelvis y penetrarte.

Pasa una de tus piernas atrás de la de él, engarzando tu pantorrilla por detrás de la suya; ampliarás el espacio de penetración.

Después puedes colocarte con el pecho perpendicular al piso, haciendo una mesa. Es una especie de ‘perrito de pie’ muy cómoda, porque tus brazos bien estirados te sostienen perfecto contra la pared.

2. Escalerita

Muy efectiva. Él en el descanso de una escalera, hincado con las piernas separadas y tú, hincada también, en el primer escalón. Sólo dejas caer tu cadera y te sientas en su pelvis.

– FALDA A VOLAR

Si estás en vestido o falda, ya te encuentras del otro lado. ¿No hay tiempo para quitarte tu tanga?, no pasa nada. Jala un lado con el fin de descubrir la entrada de tu vagina; será más cómodo que si las bajas a la mitad, quitándote libertad de apertura. Y, vaya, que si puedes quitártelas y tenerlas en la mano por un rato, qué mejor. ¡Y arriba esa falda!

Si no hay mueble o superficie en la que puedas sentarte, quédense de pie, pero de frente. El truco para que esa posición típica de las pelis (en las que él la monta de pie en su pelvis y la sostiene por horas cual garañón italiano), no deje a tu galán languideciendo de cansancio, está en que le ayudes con tu peso y el vaivén de penetración.

Sencillamente, él debe ponerse dando la espalda a una pared, con una distancia suficiente para que tú pongas los pies en ésta. Además de ayudar a balancear y cargar un poco tu peso (porque no todas tenemos un musculoso hombre con el rendimiento de un atleta), podrás impulsarte para tener mayor control del ritmo de penetración.

Y si además están en un pasillo angosto en el que tú puedas recargar la espalda, ¡bueno!, ni hecho a la medida. Aplica en elevadores pequeños, clósets, cubículos y baños.

Como lo ves, tener cinco minutitos de sexo puede ser megadivertido, placentero y lleno de explosiones. No te quedes sin una buena dosis si el tiempo es lo que apremia.

Fuente: Cosmopolitan

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