EditorialLa Altagracia

Del “estado de emergencia municipal” al caos

Para sorpresa de muchos, algunos de los noveles y no noveles alcaldes, al tomar posesión de las posiciones que los municipes les otorgaron, para que administren conjuntamente con los consejos edilicios, los municipios, abandonaron el ya manió discurso de los 100 días como dispensa para que se pueda sentir sus ejecutorias, era como un salvoconducto, donde podían hacer y deshacer a sus anchas, contratar equipos para la recogida y disposición final de los desechos sólidos, contratar personal, ya que siempre el o la saliente, abandonaron su tarea de limpiar, para así contratar nuevo personal porque el antecesor, tenia la alcaldía o el distrito lleno de botellas, que tenían que acudir a prestamos porque lo que encontraron fueron solo deudas, que en ese tiempo solicitarán a la Cámara de Cuentas que realice una auditoria, en fin cuantas cosas aguanten el papel, las grabadoras y cámaras de los medios de comunicación, se escuchaban.

En esta oportunidad y aprovechando la declaratoria del estado de excepción, ante la declaratoria de pandemia por el Covid-19, por las instituciones que el articulo 262 de la constitución de la república, le confiere esa prerrogativa, el congreso nacional a solicitud del poder ejecutivo, salido de la nada, alcaldes y directores municipales, abogados algunos, a quienes se les imputa conocimiento pleno de la carta magna, unificaron criterios para procurar de los consejos de regidores, la declaratoria de emergencia, llegando a la antinomia, de extenderlo desde 60, 90 y hasta 100 días, en consonancia con el periodo al que todos apelaban para navegar sin ninguna critica ni cuestionamientos, aludiendo al articulo 21 de la Ley 176-07, que rige a los municipios, en cuyo párrafo II, establece de manera precisa, que los porcentajes establecidos por dicho articulo, solo pueden ser alterado, ante una emergencia o desastres, con autorización de la 2/3 partes de los regidores, en modo alguno, se refiere al poder del consejo de declarar el estado de emergencia, reservado exclusivamente al congreso nacional.

Imaginemos si el constituyente les hubiese dejado ese poder a los municipios, donde cada uno actuara por sus fueros, donde han demostrado que son capaces alcalde y regidores de asociarse, para tal despropósito, mientras acudimos al escenario real del establecimiento del contrapeso, donde el poder ejecutivo solicita al congreso el establecimiento del estado de emergencia por 25 días, este se lo aprueba solo por 17 días, imaginemos, que pudieran los ayuntamientos declarar el estado de emergencia, como estaríamos si cada uno lo hiciera como en efecto lo han hecho por mas tiempo del que estableció el congreso, estaríamos hablando, que si las condiciones permiten que el estado de emergencia cese el 17 de mayo, los municipios de Santiago, Higüey, Santo Domingo Norte, Boca Chica, santo Domingo Este, Verón-Punta Cana, podrían estar, comprando, contratando y disponiendo, bajo la declaratoria de urgencia conforme la ley 340-06, lo que pueden solo hacer, mientras este habilitado el estado de emergencia.

De continuar los noveles y no noveles alcaldes y directores, actuando de esa forma, nos encaminaríamos al caos, con la excusa de la declaratoria de emergencia, que constitucionalmente, no les corresponde.

Etiquetas

Relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker