Parecer

El perseverante, el traidor y el malagradecido

Por Jaime Bruno

La naturaleza humana es un concepto filosófico muy complejo, en el cual el hombre comparte sus características personales las cuales están fuertemente unidas a esta persona en particular.

En esta entrega y sin profundizar quiero referirme a tres aspectos de la naturaleza humana. Los apuntes son sobre el Perseverante, el Traidor y el Malagradecido.

Veamos al primero, el perseverante:

La perseverancia es conocida como la firmeza, constancia, persistencia o dedicación tanto en ideas, como en la actividad para conseguir materializar algo. La perseverancia es un valor positivo que puede ser empleado en cualquier circunstancia de la vida para aumentar la probabilidad de alcanzar metas difíciles.

El hombre perseverante persigue sus objetivos siempre con firmeza, concentrado y trabajando en su objetivo con constancia, y si fracasa vuelve a intentarlo renovando el método utilizado. Por lo general el perseverante es muy optimista y positivo, su autoestima siempre está en alta.

Perseverar podría ser negativo, ya que se puede gastar mucho esfuerzo, tiempo y dinero en algo que no producirá los resultados deseados, por lo que se debe saber cuándo perseverar y hasta qué punto abandonar y centrar los esfuerzos en algo diferente con otras estrategias que le permita no cometer los mismos errores que lo llevo al fracaso.

La perseverancia le permite al individuo conseguir grandes logros individuales, en cualquier ámbito de su vida, bien sea político, amorosa, económica o social, entre otras tantas.

Frases famosas sobre la perseverancia:

“La paciencia y la perseverancia tienen un efecto mágico ante el que las dificultades desaparecen y los obstáculos se desvanecen”.  – Quincy Jones–

“No es la fuerza, sino la perseverancia de los altos sentimientos lo que hace a los hombres superiores” – Nietesche –

“Estoy convencido de que la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los no exitosos es la perseverancia” – Steve Jobs–

La segunda característica que quiero presentar es la traición.

La traición como característica inherente al ser humano consiste en el quebramiento de la lealtad o fidelidad que debería guardar hacia alguien o algo. El renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad es considerado traidor.

Transportando el tópico a otro plano, nivel o punto de vista y de forma más genérica muchos  califican de traidores a políticos, funcionarios que están en el poder y que son percibidos como incumplidores de sus deberes. En una guerra civil o contienda electoral, los ganadores podrían juzgar o tildar a los perdedores de traidores. Un ejemplo es Bruto, que conspiro para matar al Cesar y Saddam Hussein, y los cuales hubieran sido homenajeados si hubieran vencido en sus respectivos casos. Lo contrario hubiese ocurrido si Bolívar, Juan Pablo Duarte o Fidel Castro hubiesen pertenecido al bando perdedor; hubieran sido ejecutados con el cargo de traición.

Dante escritor de la Divina Comedia, le asigno a los traidores al círculo número 9, pues allí es la zona donde permanecen atrapados el Diablo, Satanás, Lucifer o como quieran llamarlo, junto los traidores. Ese círculo es el centro del infierno y está asignado a los que cometen el ultimo pecado, que sería el de la traición.

En su obra “El traidor en la ciudad”, Cicerón dice:

“Una nación puede sobrevivir a sus locos y hasta a sus ambiciosos; pero no puede sobrevivir a la traición desde dentro. Un enemigo que se presente frente a sus muros es menos formidable, porque se da a conocer y lleva sus estandartes en alto; pero el traidor se mueve libremente dentro de los muros, propaga rumores por las calles, escucha en los mismos salones oficiales, consulares y diplomáticos; porque un traidor no parece un traidor y habla con un acento familiar a sus víctimas, teniendo un rostro parecido y vistiendo sus mismas ropas, apelando a los bajos instintos que hay ocultos en el corazón de todos los hombres”.

Frases celebres sobre la traición:

“Amo la traición, pero odio al traidor”. – Julio Cesar –

“El que revela el secreto de otro pasa por traidor, el que revela el secreto propio pasa por imbécil”. -Voltaire–

“La traición supone una cobardía y una depravación detestable”. – Paul Henri Dietrich –.

Y, por ultimo, presento cómo funciona la mente un malagradecido.

Muchas veces escuchamos decir: Fulano, este Político, este Pueblo o este hijo es un malagradecido; pero, porque es una persona malagradecida, estos malagradecidos nacen así o se hacen?.

La conducta propia para definir al malagradecido, es aquella que no reconoce ningún valor al esfuerzo o trabajo de otros para procurarle algún beneficio, personas de corta memoria, que creen merecerlo todo y nunca están dispuestos a dar nada. Estas personas creen que los otros (sus familiares, el partido o el estado) son responsables de ellos; pero ellos no son responsables de nada ni de nadie. El malagradecido no le importa defraudar, derrochar y esfumar como por arte de magia el dinero, esfuerzo y servicio de los demás. Su filosofía y lema es: “Con lo que nada cuesta, hagamos fiesta”.

El malagradecido tiene otra cara; también acepta que lo maltraten y lo vejen los que considera que tienen poder y derecho de hacerlo. Desprecio y sumisión en una misma persona, en un mismo malagradecido. Frente al poder y la autoridad son sumisos y nunca dicen nada; pero frente al trabajo que reciben para ejercerlo con vocación son crueles, arrogantes, prepotentes, despreciativos, exigentes y aunque no lo creas son flojos también.

El malagradecido no Nace, más bien se hace porque se le educo para pensar que otros proveerán lo que él se merece y sin dar nada a cambio. El malagradecido, el sinvergüenza y el inconsciente son uno y lo mismo: personas con un altísimo nivel de oportunismo parasitario en perjuicio de sus padres, familiares, comunidad o estado. La única forma de doblegar al malagradecido es estimulándolo y exigiéndole a su mente, cuerpo y alma a trabajar antes de darle algo a cambio.

Es difícil perseverar cuando los valores adquiridos incitan al derroche, es difícil no traicionar cuando treinta monedas de plata están en las manos del que no ha recibido buenos valores de sus padres y es difícil para el malagradecido cuando la cultura depredadora lo arropa y le dicta esta es la actitud irresponsable a seguir.

Entonces, cultivemos la perseverancia con altos sentimientos en el trabajo para ser mejores ciudadanos y bridarles estas enseñanzas que deben ser el pan de cada día a las futuras generaciones.

Al que le sirva el sombrero que se lo ponga.

La pregunta….

“Quo Vadis”

El autor es político, ingeniero en sistemas y maestro de matemáticas para las escuelas públicas de Nueva York

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