Parecer

¿Et tu, Brute?

Por Edwin Peña

Quizás uno de mis episodios históricos favoritos es la muerte de César. Principalmente ese momento especial en que entre sus magnicidas sale a relucir Bruto. Cesar sentía gran afecto por este joven; lo apoyaba en su carrera política y militar e incluso lo nombró pretor de Roma; lo quería como a un hijo.

Sin embargo, Bruto estaba entre sus atacantes, preparado para matar a su benefactor. Cuando Cesar vio a Bruto con el puñal en la mano expresó unas palabras que fueron inmortalizadas por el historiador Suetonio en su libro “Vida de los doce cesares”.

Aunque éste afirma que Cesar murió sin emitir palabras, sí menciona a otras personas de la época que afirmaban que Cesar había dicho algo cuando vio frente a frente a su pupilo:”¿Et tu Brute?” (¿Tú también Bruto?)Esto tuvo que ser decepcionante para él. Estas palabras habían quedado en el olvido por muchos años hasta que Wiliam Shakespeare la agregara a su obra de teatro “Julio Cesar” (Acto III, Escena I).

Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre que idioma utilizo Cesar en el momento en que dijo la frase, Latín o Griego. No hay evidencia histórica confiable que respalde dichas palabras, algunos por ejemplo relatan un poco diferente la frase “Tu también hijo mío”.

Cuando comencé a ver la serie de TV “Roma” ansiaba con este momento y dependiendo como mostraran esta escena en la serie determinaría en gran medida si yo seguiría con la segunda temporada. Este acto de traición fue tan horrendo para la sociedad de la época y posterior, que la traición de Bruto fue comparada en muchas ocasiones con la traición de Judas a Jesús.

Tanto Cesar como Jesús comparten frases impactantes para el momento en que vieron a sus respectivos traidores: “¿Tú también Bruto?”… “¿Con un beso traicionas al hijo del hombre?”… Tanto Judas como Bruto comparten el mismo círculo del infierno y la misma zona en la Divina Comedia de Dante Alighieri.

Gracias a estos hombres,  Dante consideraba la traición como el peor de los pecados y es por eso que los traidores son castigados en el noveno círculo del infierno: el mas profundo y aterrador de todos. El noveno círculo consistía en un enorme río congelado llamado Cocito y que según la mitología griega era alimentado por las lagrimas de los ladrones . En su orilla deambulaban aquellos que no podían pagarle a Caronte el barquero del inframundo.

En la visión infernal de Dante, era el lugar donde los traidores eran condenados, las ráfagas de vientos provocadas por las alas de Satanás; era lo que mantenía el ambiente congelado. Cocito estaba dividido en cuatro zonas.

La Caina, donde son castigados aquellos que traicionaron a sus familiares, enterrados en el hielo hasta el cuello; debe su nombre al personaje bíblico Caín;

La Antenora, donde son castigados los que traicionaron a su patria, enterrados hasta la cintura, con la parte superior del cuerpo expuesta a los vientos fríos infernales; debe su nombre al personaje Antenor de la Ilíada;

La Tolomea, donde son castigados los que traicionaron a sus huéspedes, eran recostados con la parte posterior del cuerpo sumergido en el hielo; debe su nombre al personaje Ptolomeo, gobernador de Jericó, quien asesinaba a sus invitados (1 Macabeos);

La Judeca, donde son castigados los que traicionaron a sus amos y benefactores, completamente inmersos en el hielo; debe su nombre al personaje de los Evangelios Judas Iscariote;

En la descripción de Dante, Cocito es retratado como un lugar terrible, cuyo aire se hace eco de las quejas de las almas que sufren continuamente torturadas por la picadura de las heladas, con extremidades y rostros congelados por el extremo frío.

La Judeca nombrada así en honor a judas es el lugar donde según Dante están condenados aquellos que traicionaron a sus benefactores, también es la residencia oficial del diablo puesto que él fue el primer gran traidor de la historia.

Dante relata en su obra que esta zona está en la parte más profunda del infierno, el diablo tiene una cabeza con tres bocas y en cada una está masticando a un gran traidor de la historia, en la frontal esta Judas y en el lateral izquierdo esta Bruto y en el lateral derecho está  Cayo Casio Longino , quien junto a Bruto participó en el asesinato de Cesar.

Todos están siendo desgarrados por los dientes de Satán. En el baptisterio de San Giovanni hay una imagen del juicio final donde podemos ver a Satanás devorando a los condenados; lo vemos con 3 bocas y una persona en cada una

Un guiño a esta imagen aparece en la película Inferno con Tom Hanks, donde vemos que el protagonista Robert Langdon tiene en sus manos una imagen de Satanás con tres bocas y una persona en cada una, además utiliza la frase: “Satanás, devorador de hombres de tres cabezas”. Una imagen común en la Edad Media. Se relacionaba con la Peste Negra. Las tres bocas voraces simbolizaban lo efectiva que fue la Peste para devorar a la población”. Claro aquí Langdon habla de la imagen desde el punto de vista iconográfico.

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