Historiador de la CiudadTecnología

Fundación de la villa de Salvaleón de Higüey (1 de 2)

Por Francisco Guerrero Castro

Francisco Guerrero Castro, historiador.

El puerto, en la desembocadura del río en Boca de Yuma, era llamado “el puerto de Salvaleón de Higüey el viejo”; lo que comprueba la existencia de un Salvaleón de Higüey, próximo a la costa, en los alrededores del lugar ocupado por la casa fortaleza de Ponce de León.

Él llegó a Higüey en el año 1504, fecha en que, posiblemente, comenzó a construir su fortaleza y en donde Juan de Esquivel construyó la suya, en 1502; que fue quemada por los indios en 1504. Todo indica que la fundación del primer Higüey ocurrió finalizando el año 1504 a principios de 1505, en los alrededores de la casa fortaleza de Ponce de León, en un sitio que menciona Las Casas en su Historia de Indias:

“Lléganse más los españoles; y en cierto lugar llano y de monte desembarazado asientan su real para que se pudiesen aprovechar de los caballos y desde allí proveer a dónde y cómo habían de guerrear. Allí asentados, todo su principal cuidado era y es, a los principios -como debe ser en todas las guerras-, prender alguno de los contrarios para que descubran los secretos, propósitos y disposición y gente y fuerzas que en ellos hay. Y así, se tomaban y, atormentaban, y algunos descubrían y otros antes se dejaban morir que descubrir la verdad, si sus señores se lo mandaban”[1].

El ejército español entró al cacicazgo de Higüey y encontró tierra satisfactoria para establecer su base de operaciones. Escogieron un área no muy boscosa, llana, con estepas, vegetación de poca altura, que se ajusta a las características del terreno en donde está ubicada la casa-fortaleza de Ponce de León en Yuma.

El nombre de Higüey traspasó fronteras. Hasta en la poética clasicista, en el Siglo de Oro[2] español, de parte de Juan de Castellanos encontramos mención de Higüey: En Higüey, de quien ya hicimos lista, / Por Nicolás de Ovando fue justicia, / Donde por indio que habló de vista, /Del rico Borinquén tuvo noticia.

La zona del cacicazgo de Higüey era conquista segura para los intereses de los colonizadores. Esa tarea para ellos “justicia” estuvo a cargo de Nicolás de Ovando quien, luego de la guerra de Jaraguá, autorizó la segunda incursión al cacicazgo de Higüey. Esa segunda incursión, primera por tierra, fue en el año 1504.

“Mandó poblar el Comendador Mayor, Ovando, dos pueblos o villas de españoles para tener esta provincia del todo segura, que más cabeza no alzase; una, cerca de la mar, que fue llamada Salvaleón; y la otra, dentro de la tierra, llamada Santa Cruz de Aycayagua, y, entre ambas, repartió todos los pueblos de los indios, que sirviesen a los cristianos, que al cabo los consumieron”[3].

Ovando mandó a poblar la Villa, entre 1504 y 1505, luego de la segunda incursión al cacicazgo de Higüey; para asegurar el transporte de alimentos hacia la ribera occidental del río Ozama. Juan de Esquivel llamó Gibraleón al lugar en donde construyó su fortaleza, en 1502, pero el nombre de Salvaleón de Higüey, dado por Nicolás de Ovando, en 1504, fue el que prevaleció. Juan de Esquivel no tenía autoridad para fundar villas ni se había delegado en él esa labor. Con Juan de Esquivel no hubo fundación oficial; dos años más tarde Nicolás de Ovando le dio nombre y la “mandó a poblar”.

La fecha de fundación de la villa de Higüey ocurrió entre finales de 1504 y el 20 de mayo del 1505; el lugar escogido fue en los alrededores de la casa fortaleza de Juan Ponce de León en lo que hoy es San Rafael del Yuma.

Juan de Esquivel, conquistador español. Fuente externa.

En cuanto al intervalo de tiempo, “entre finales de 1504 y el 20 de mayo del 1505”, la historia no es lo que se afirma, sino lo que se demuestra: La pseudofundación de Gibraleón fue efímera en el tiempo, menos de dos años, entre la primera y la segunda guerra de Higüey.

Luego de la “Primera Guerra de Higüey”, en el año 1502, el cacicazgo no fue pacificado por completo, se hizo necesaria una segunda incursión, que se llamó la “Segunda Guerra de Higüey”, y cuando esta finalizó:

“Mandó poblar el Comendador Mayor, dos pueblos o villas de españoles… una, cerca de la mar, que fue llamada Salvaleón…”[4].

No tenemos un acta de fundación que nos de la fecha exacta, pero sí podemos determinar un intervalo en el tiempo en base a los siguientes datos históricos.

  1. La Primera Guerra de Higüey fue a finales de 1502. Juan de Esquivel en un testimonio dice conocer a Nicolás de Ovando desde febrero de 1502. Las declaraciones fueron producidas en un juicio el 5 de septiembre de 1509. Dijo conocer a Nicolás de Ovando desde hacía siete años y medio. Fijémonos en el dato de que Juan de Esquivel da una cifra exacta: 7 años y medio. En esa fecha Juan de Esquivel decía tener 47 años más o menos.[5]

Eso significa que la Primera Guerra de Higüey fue muy entrado el año 1502, a finales de 1502, entre septiembre y diciembre, con una duración de 75 días, porque él regresó a Santo Domingo a los 75 días de haber salido de allá. Esto lo corrobora Luis Joseph Peguero[6] en su Historia de la Conquista de la isla Española de Santo Domingo.

Terminada la Primera Guerra de Higüey, temiendo una insurrección de la gente de Anacaona, los españoles preparan la guerra de Jaraguá. Ese territorio es el que está comprendido entre Azua y San Juan de La Maguana hasta las proximidades de Santo Domingo. Preparar la guerra campaña de Jaraguá, ocurrida antes de la Segunda Guerra de Higüey, tomaba su tiempo. Ovando, cuando se dirigía a Santo Domingo, se enteró que los indios del cacicazgo de Higüey se habían sublevado; luego de terminar la guerra de Jaraguá[7]. La guerra hecatombe de Jaraguá fue en el mes de julio del 1503[8]; o sea, se estaba peleando allí y no había ocurrido la Segunda Guerra de Higüey. Esta, que comenzó en abril del 1504, se prolongó por seis u ocho meses, vino terminando entre noviembre y diciembre del 1504, cuando muere la reina Isabel de Castilla[9]. Es imposible que Salvaleón de Higüey se fundara en 1503.

Esto es apoyado por el Dr. Esteban Mira Caballos[10] quien escribió que Nicolás de Ovando estuvo en Jaraguá hasta febrero del año de 1504 pacificando la rebelión indígena de Anacaona y estableciendo un sistema de poblamiento. Eso confirma que para febrero de 1504 no se había fundado la villa de Higüey, pues los colonizadores estaban en el cacicazgo de Jaraguá y, por tanto, no había ocurrido la Segunda Guerra de Higüey.

“La península sudoriental fue dominada por completo en 1504, en la llamada guerra de Higüey, en que fue eliminado el último Cacique principal de la Isla. La operación fue conducida por Juan de Esquivel y Juan Ponce de León, ambos veteranos de las campañas de Colón[11].

En un testimonio de Francisco de Garay, con relación a los repartimientos de indios, en el interrogatorio del 9 de agosto de 1509, al deponer en el pleito Ovando-Tapia, dice: “hubo dos momentos, el primero agora hace seis años –dice en agosto de 1509- y el otro cuatro años y más tiempo hace”. O sea, que hubo repartimientos de indios o encomiendas en 1503 cuando la Guerra de Jaraguá y el otro entre 1504 y el año 1505.

  1. Encontramos una Real Cédula[12] de Gregorio Páez, por quejas del repartimiento, de fecha 10 de noviembre del año 1516 en donde reza:

“Gregorio Páez vecino de la villa de San Juan de La Maguana que es en la isla Española nos hizo relación que a más de doce años que él fue a las dichas indias… y que el Comendador Mayor de Alcántara, gobernador que a la sazón era viendo su persona y habilidad le dio cargo que poblase una provincia de la dicha Isla que se dice Hicayagua[13] y le dio cargo de justicia y que así mismo hiciese el repartimiento de los indios en ella…”

Dijo ser vecino de San Juan de La Maguana, o sea, de Jaraguá. En donde se lee “que poblase una provincia de la dicha Isla que se dice Hicayagua y le dio cargo de justicia y que así mismo hiciese el repartimiento de los indios en ella…” en lo que hoy es El Seibo es muy importante; porque ese repartimiento estaba legalizado por una Real Provisión, a favor de los españoles, firmada por la reina Isabel, el 20 de diciembre del año 1503, por lo que se aplicó de mediado a finales del año 1504. Recalco que ese repartimiento de indios se hizo a mediados del 1504, porque si llevaba fecha de 20 de diciembre del 1503, a más tardar a comienzo de la primavera de 1504, entre marzo y mayo, dicho documento estaría ya en manos del Comendador Ovando, porque las cédulas eran expedidas en España y su traída por barco tardaba dos meses. Es oportuno recordar que Salvaleón de Higüey y Santa Cruz de Aycayagua, El Seibo, se fundaron en la misma fecha.

  1. Nicolás de Ovando escribió a su hermano, el 20 de mayo de 1505, que “la Isla estaba totalmente sometida y solicita su retorno a Castilla, ya que cualquier persona que envíen bastará para gobernarla”.[14]

La expresión de Ovando “cualquier persona que envíen bastará para gobernarla” significaba consolidación de las conquistas alcanzadas, al 20 de mayo de 1505, luego de finalizada la Segunda Guerra de Higüey. Y fue cierto, jamás hubo sublevaciones de indios en el cacicazgo de Higüey.

Dado lo anterior podemos acotar la fecha de la fundación de la Villa, entre la fecha en que finaliza la Segunda Guerra de Higüey, que coincide con el segundo repartimiento que comenzó en marzo de 1504, hasta el año 1505 y la fecha 20 de mayo de 1505, en que Ovando le dice a su hermano que la Isla estaba, totalmente, pacificada.

Es necesario repetir que en un testimonio de Francisco de Garay, en el interrogatorio del 9 de agosto de 1509, al deponer en el pleito Ovando-Tapia, dice: “hubo dos momentos, el primero agora hace seis años –dice en agosto de 1509- y el otro cuatro años y más tiempo hace”. Esas son las fechas de los primeros repartimientos. La primera coincide con la guerra de Jaraguá y la otra con el término de la Segunda Guerra de Higüey.

Resulta interesante añadir que Bartolomé de Las Casas actúa en 1505 como soldado, en las campañas de Higüey y Jaraguá, cuyas incidencias relata; al final de las mismas su padre Pedro de Las Casas y su tío Gabriel de Peñalosa obtienen en Higüey un repartimiento de indios que conservaron hasta 1515.

  1. Juan Bautista Muñoz[15] sostiene que la Segunda Guerra de Higüey, llevada a cabo por Juan de Esquivel, no pudo comenzar hasta bien entrado el año 1504; escribe así aprovechando la información de Las Casas que dice que los repartimientos realizados, a partir del 1504, en virtud de la cédula del 20 de diciembre del 1503, fueron contemporáneos con la campaña de exterminio de la Segunda Guerra de Higüey.

Esa consideración de Juan Bautista Muñoz está basada en una cédula real de fecha 4 de febrero del 1504. Esa cédula es importante en nuestro análisis porque establece que para esa fecha todavía no había comenzado la Segunda Guerra de Higüey, pues el Rey mediante dicha cédula decía: “…que si los cristianos hicieren guerra y rescataren indios tengan las cuatro partes y la quinta sea para su Alteza”. Medina del Campo. 4 de febrero del 1504.

El Rey tenía conocimiento de que faltaban grandes guerras por librar y una era la Segunda Guerra de Higüey, por tanto, estaba asegurando su participación, legalmente, en los beneficios que toda guerra produce, en este caso, esclavos indígenas.

Y como escribió Las Casas: “Y es de notar que la perdición de estas Islas y tierras se comenzaron a perder y a destruir desde que allá se supo de la muerte de la serenísima reina doña Isabel, que fue en el año de mil quinientos cuatro, porque hasta entonces sólo en esta Isla se habían destruido algunas provincias por guerras injustas, pero no del todo, y estas por la mayor parte y casi todas se le encubrieron a la reina”[16].

Isabel La Católica murió el 25 de noviembre del 1504. La Segunda Guerra de Higüey comenzó en abril del 1504, terminada la guerra de Jaraguá, se prolongó por seis u ocho meses, vino terminando entre noviembre y diciembre del 1504, cuando muere la reina Isabel de Castilla. Es de mucho valor histórico esta referencia de Las Casas.

  1. Las últimas guerras fueron la de Jaraguáy la Segunda Guerra de Higüey. Esto facilitó a Ovando el levantamiento del mapa urbanístico de la Isla que se finalizó en el año 1504. Estas guerras tuvieron su efecto en la fundación de varias poblaciones en la zona oriental de la Isla.

Se reconfirma el intervalo de fechas de la fundación de la Villa, entre finales de 1504 a 20 de mayo del 1505, en que según Ovando estaba pacificada la Isla.


[1]  De Las Casas, Bartolomé: Op. Citatum.

[2] El período entre el Renacimiento y el Barroco, la “Edad Dorada” de España, realmente, se extendió durante dos siglos, el XVI y el XVII y es la etapa más fecunda y gloriosa de las artes y las letras españolas. La novela alcanzaría su más alto nivel de universalidad y expresión con Don Quijote de Miguel de Cervantes y otros géneros, claramente, españoles como el de la novela picaresca, Lazarillo de Tormes y el Guzmán de Al farache de Mateo Alemán. Fue también una época dorada para la poesía. En el siglo XVI, Boscán y Garcilaso de la Vega adaptaron la poesía lírica italiana al castellano alcanzándose la máxima expresión en la poesía mística de Fray Luis de León y San Juan de la Cruz y en la prosa de Santa Teresa. Dos grandes figuras de los siglos XVI y XVII fueron Luis de Góngora, cuyo estilo difícil y complejo derivaba, originalmente, de un movimiento latinizante “culteranismo”, y Francisco de Quevedo, maestro del “conceptismo”.

[3]  De Las Casas, Bartolomé: Op. Citatum.

[4]  De Las Casas, Bartolomé: Op. Citatum.

[5]  Rodríguez Demorizi, Emilio. El pleito Ovando-Tapia. Pág. 234, 236, 237 y 261.

[6]  Peguero, Luis Joseph. Historia de la Conquista de la isla Española de Santo Domingo. Pág. 137.

[7]  Del Monte y Tejada, Antonio. Historia de Santo Domingo. Pág. 28.

[8]   El pleito Ovando-Tapia. Pág. 96. Carta de los dominicos de la isla Española, del 4 de diciembre del 1519, a Xebres. Véase    Codoin…, Vol. 35, Pág. 199-240. VER también Expedición a Jaraguá, matanza. Fundación de villas. Emilio Rodríguez Demorizi.

[9] De Las Casas, Bartolomé. Apologética Historia. Vol. IV, Madrid, 1959, Págs. 211, 212. Las Casas escribió: “Y es de notar que la perdición de estas Islas y tierras se comenzaron a perder y a destruir desde que allá se supo de la muerte de la serenísima reina doña Isabel, que fue en el año de mil quinientos cuatro, porque hasta entonces sólo en esta Isla se habían destruido algunas provincias por guerras injustas, pero no del todo, y estas por la mayor parte y casi todas se le encubrieron a la reina”. Isabel La Católica murió el 25 de noviembre del 1504.

[10] Mira Caballos, Dr. Esteban. Nicolás de Ovando y los orígenes del sistema Colonial español. Pág. 89.

[11] Ortwin Sauer, Carl: Descubrimiento y Dominación Española del Caribe. Pág. 227. Editora Corripio. 1993

[12] ES.41091.AGI/1.16403.15.413//INDIFERENTE,419,L.6,F.557V-558R

[13] Actual ciudad de El Seibo.

[14] Mira Caballos, Dr. Esteban. Op. Citatum. Pág. 189.

[15] Muñoz, Juan Bautista. Historia del Nuevo Mundo, Parte Inédita, libro II, capítulo XV, BAGN.

[16] De Las Casas, Bartolomé. Apologética Historia. Vol. IV, Madrid, 1959, Págs. 211, 212

Guerrero Castro, Francisco, 1964-. Origen, Desarrollo e Identidad de Salvaleón de Higüey. Santo Domingo, República Dominicana: Editora Nacional, 2011. ISBN 978 9945 469 46 2

 

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