Historiador de la Ciudad

La fantasma de Higüey

Por Francisco Guerrero Castro

Francisco Guerrero Castro, historiador.

En 1853 reside en Higüey procedente de Cuba Francisco Javier Ángulo Guridi, periodista, narrador, poeta, dramaturgo, literato, político y restaurador. Nació en Santo Domingo el 3 de diciembre de 1816 y murió en San Pedro de Macorís el 7 de diciembre de 1884. Era hijo de Andrés Ángulo Cabrera y de Francisca Guridi Leos y Echalas. A los seis años, 1822, por motivo de la ocupación haitiana emigró con sus padres a Puerto Rico y luego a Cuba; allí permaneció por tres décadas. Residió en Higüey en donde ejerció el magisterio. En el año 1855 fue involucrado en la conspiración que llevó al cadalso al general Duvergé. Regresó a La Habana y allá publicó la obra La Fantasma de Higüey[1]. Fue en La Habana donde comenzó a publicar sus primeros textos y a desarrollar su vocación periodística. Regresó a la isla en 1861 y se radicó en Santiago de Los Caballeros. Instalada la Segunda República siguió la política de Báez[2] y participó, descaradamente, en manifestaciones callejeras pidiendo la anexión del país a los Estados Unidos.

Es autor de Iguaniona la primera obra dominicana que se inscribe en la corriente indigenista. Tiene en su haber varias obras, entre ellas, Ensayos Poéticos, 1843; La Fantasma de Higüey, 1857; Memoria, 1860; La Campana del Higo, 1866; La Ciguapa, 1866; Silvio, 1866.

Francisco Javier Angulo Guridi /Literatura.fandom.com

La fantasma de Higüey, de Francisco Javier Ángulo Guridi es la primera novela de autor dominicano publicada en forma de libro. La portada dice así: La fantasma de Higúey. /Novela original / de Javier Angulo Guridi / Habana / Imprenta de A.M. Dávila. Aguiar, Núm. 49/ 1857. 138 páginas. Ningún libro fue tan buscado. Me decía doña Dolores Pilier: «En tu casa está, me lo prestaron y lo leí. Don Javier vivió aquí muchos años». En efecto, su casa quedaba en la calle Santana, era una casa de piso, forrada de caoba que yo alcancé y asistí a una escuela primaria que había allí. Pero yo nunca encontré La fantasma de Higüey entre mis libros viejos. Mi tía-abuela, que fue mi madre de crianza, acostumbraba recortar las novelas que publicaban los periódicos y coserlas, pero doña Dolores me ratificó que no era un folletín recortado, sino que era impresa en un volumen. Se publicó en el Boletín Oficial en forma de folletín recortable, siendo el autor, director de la Gaceta, que entonces llevaba aquel nombre. Antes se había publicado fragmentariamente en El Sol. El 22 de junio de 1958, la señora doctora Ana Rosa Núñez nos escribía desde La Habana: Muy agradecida por su envío del periódico de mi interés. Estoy haciendo gestiones para conseguirle el libro que usted me indica en su carta. Hasta ahora me ha sido imposible localizarlo en nuestras bibliotecas. La Sociedad Económica no lo posee, ni la Biblioteca Nacional, ni la de la Universidad de La Habana, ni la Biblioteca Municipal. No obstante seguiré investigando hasta agotar todos los lugares a mi alcance, donde pueda encontrarse la obra de Angulo Guridi. Le diré que no aparece incluida en la Bibliografía de Trelles, aunque se trata de una obra publicada en Cuba por un dominicano. Hay algunas obras de este autor en la Biblioteca de la Sociedad Colombista Panamericana, pero ninguna es la de su interés. Solamente me falta investigar la Biblioteca de don Francisco de Paula Coronado, que, aún en organización, quizás pueda ser se encuentre entre la colección esta obra El fantasma de Higüey (sic), pues Coronado poseía una extensa colección literaria. Haré todo lo posible por conseguirle la obra, no obstante demorará algo. Le envío estas líneas para mantenerle informado sobre el asunto. No quiero que usted piense que me he olvidado de su encargo.

La doctora Berta Becerra, directora de la Biblioteca de la Sociedad Económica de Amigos del País, de La Habana, el 19 de mayo de 1959, nos contestó así: Distinguido amigo: Me place contestar su atenta carta de fecha 6 de los corrientes, informándole referente a su solicitud que esta Biblioteca no posee la obra La fantasma de Higüey, por Francisco Xavier Angulo Guridi, pero el doctor M. A. Eligio de la Puente, Presidente de esta institución, la posee. Él ha quedado conmigo en buscarla entre los libros de su biblioteca y enviármela para poder cumplimentar su solicitud, espero será cuestión de unos días… Siempre recuerdo mi grata estancia en España, donde tuve el placer de departir con usted, en cuanto al doctor Valdivia Madrigal, me place comunicarle que se encuentra bien.

Por último, el 25 de mayo de 1959, nos decía la estimada señora doctora Berta Becerra: Distinguido amigo: Cumpliendo mi ofrecimiento de fecha 19 del corriente mes, referente a su solicitud, me es grato informarle que el doctor Eligio de la Puente nos ha facilitado la obra de su propiedad La fantasma de Higüey, por Francisco Xavier Angulo Guridi, es el único ejemplar que existe; al objeto de poder enviarle a Ud. La copia en microfilm, el Departamento Fotográfico de esta Sociedad me informa que el importe es de $10.00…

Ejemplar de la colección “Obras clásicas dominicanas”, de la editorial Manatí /iberlibro.com

Así vinimos a conocer esta interesante novela, que para nosotros, los higüeyanos, es de un valor inestimable. La novela, en la que se habla de piratas y fantasmas, termina de este modo: Pero ¿qué fue de Lidia? Qué se hizo de esta infortunada joven después de haber dado muerte a Tuizio…? Esto es lo que nadie pudo averiguar; pero desde entonces se oyen en la Zaona unos tristísimos gemidos y unas voces que piden perdón del lado de la playa siempre que la luna brilla, y en el pueblo de Higüey se ve vagar la figura de una mujer en torno al Santuario de Altagracia. Es evidente que esos gemidos son los de Lidia sobre la tumba de su víctima y que aquella blanca visión, gigantesca y vaporosa, es ella misma que va a orar ante la Santa Casa de la Virgen… Por esto, señor, vuelvo a decir a V. que ni hecho cuartos voy a tender mis redes en el litoral de la Zaona. Don Francisco Javier Angulo Guridi, quien había abandonado su lar nativo en unión de su familia en 1822, con motivo de la ocupación haitiana, residió en Higüey desde su regreso de Cuba al seno de la Patria (en 1853), hasta el año 1855 en que lo complicaron en la conspiración que llevó al cadalso al general Duvergé. Entonces, en La Habana, dio a la estampa La fantasma de Higüey, regresando al país en 1861. Esta vez se radicó en Santiago y cuando estalló la Guerra de la Restauración, se incorporó a ella y fue redactor del Boletín Oficial, Después se afilió al partido de Báez y fue senador de la República. Finalmente, se radicó en San Pedro de Macorís hasta su muerte el 7 de diciembre de 1884. Había nacido el 3 de diciembre de 1816. [3]


1. La novela fue publicada, originalmente, en La Habana, Cuba, donde el autor había emigrado desde muy temprana edad, por la Imprenta de A. M. Dávila, en 1857. La fantasma de Higüey fue publicada por la Sociedad Dominicana de Bibliófilos en 1981.

2. Rodríguez Demorizi, Emilio: Papeles de Buenaventura Báez. Editora Montalvo, S.D. 1968.

3. Escritos y Apuntes. Vetilio Alfau Durán.

Guerrero Castro, Francisco, 1964-. Origen, Desarrollo e Identidad de Salvaleón de Higüey. Santo Domingo, República Dominicana: Editora Nacional, 2011. ISBN 978 9945 469 46 2

 

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