Parecer

La pandemia de Coronavirus beneficia a Gonzalo Castillo y perjudica a Luis Abinader.

Por Rafael Gil

La crisis sanitaria y económica causada por la pandemia de Coronavirus ha sido aprovechada por el candidato del oficialismo para posicionarse dentro del electorado, en vista a las elecciones del 5 de julio de este año, quien ha desarrollado una campaña electoral clientelar y asistencialista que le permite llegar a los segmentos más carenciados de la población.

El candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, Gonzalo Castillo, es quien más ha aprovechado la situación, entregando materiales de bioseguridad y alimentos, así como trasladando gratuitamente en sus aviones privados a dominicanos que se han quedado varados fuera del país y necesitan regresar a su nación.

Resulta paradójico, pero a Gonzalo Castillo le ha convenido políticamente la pandemia de Coronavirus, porque le ha permitido desarrollar su parte más fuerte, que es el existencialismo populista, elemento fundamental durante una campaña electoral en una sociedad de tantas necesidades materiales como la dominicana.

A todo el laborantismo realizado por el candidato del oficialismo hay que sumarle los planes de asistencia social puestos en marcha por el gobierno para llegar de manera solidaria a las personas más afectadas por la crisis a causa de la pandemia de Coronavirus.

Los planes Quédate en Casa; el Fondo de Asistencia Solidaria al Empleado I y II, y los ya conocidos: Progresando con Solidaridad; Comer es Primero; Bono Luz y Bono Gas, así como los millones de raciones alimenticias que distribuye entre la población el Plan Social de la Presidencia y las servicios de comida que reparte diariamente Comedores Económicos, son acciones que le han permitido al candidato del gobierno, Gonzalo Castillo (El Penco), posicionarse y mejorar su simpatía frente al electorado, y así lo demuestran las encuestas que se han publicado recientemente, como la investigación de mercado electoral que publicó la noche de este miércoles la firma Mark Penn Stagwell, que otorga un 39 por ciento a Luis Abinader; 37 por ciento a Gonzalo Castillo; 10 por ciento a Leonel Fernández; un 1 por ciento a Guillermo Moreno; y un 13 por ciento de indecisos.

Hay que reconocer que esa encuesta, auspiciada por el grupo de Noticias SIN, ha sido muy certera, porque fue la que pronosticó el triunfo en las pasadas elecciones municipales de los alcaldes ganadores Manuel Jiménez, de Santo Domingo Este; Carolina Mejía, del Distrito Nacional; Abel Martínez, de Santiago; Carlos Guzmán, de Santo Domingo Norte; y Rafael Duluc, Cholitín, de Higüey.

Por su parte, la más reciente encuesta del Centro Económico del Cibao, vinculada al PRM, otorga un 53.5 por ciento de preferencia a Luis Abinader; un 34 por ciento a Gonzalo Castillo; un 10 por ciento a Leonel Fernández; y un 2.1 por ciento a Guillermo Moreno.

Tanto la Mark Penn como la del Centro Económico del Cibao fueron encuestas realizadas por teléfono, para guardar el distanciamiento físico como medida de seguridad para evitar contagios por la Pandemia de COVID-19.

Ante el actual escenario Luis Abinader tiene que modificar su estrategia para avanzar y mantenerse como candidato puntero y evitar decrecer, porque en una segunda ronda de elecciones el asunto se le complica, habida cuenta de que en ese escenario los seguidores de Leonel Fernández, que la mayoría son empleados públicos, difícilmente voten abrumadoramente por Luis Abinader, sabiendo que si éste gana serían cancelados para nombrar a los perremeístas que que tienen avidez de llegar al poder.

Los leonelistas nombrados en la administración pública preferirían a Gonzalo Castillo para conservar sus puestos de trabajo, como ha sucedido durante los dos gobiernos del presidente Danilo Medina.

Luis Abinader tiene que redefinir muy bien su estrategia política y saber cuáles tácticas electorales pondrá en ejecución durante este tramo de lo que resta para llegar al día 5 de julio, fecha programada para el certamen comicial.

De ahora en adelante la embestida del gobierno será descomunal con la facilidad que tiene de usar los recursos del Estado, sumando también todo el dinero que maneja Gonzalo Castillo, lo que le ha permitido crecer unos nueve puntos porcentuales, en tanto que Abinader ha descendido cuatro puntos, y Leonel ha bajado nueve puntos, de acuerdo con los resultados de la encuesta Mark Penn Stagwell.

La extensión del estado de emergencia ha beneficiado a Gonzalo Castillo y ha perjudicado a Luis Abinader y a Leonel Fernández, porque mientras el candidato del partido oficial actúa a sus anchas, los candidatos de la oposición se han visto limitados para desplazarse y llegar a la población con sus actividades proselitistas.

El gobierno está solicitando al Congreso Nacional una cuarta extensión del estado de emergencia, para mantener la cuarentena y el toque de queda, en virtud de que “los contagios de COVID-19 siguen aumentando”.

Si de manera ingenua los diputados de la oposición le aprueban al gobierno otro estado de emergencia, se van a tragar tremendo anzuelo, porque precisamente la nueva solicitud de la extensión del estado de emergencia obedece a una estrategia del gobierno para que su candidato siga creciendo en la preferencia del electorado, y no precisamente al hecho de detener la expansión la pandemia de Coronavirus en el país.

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