Verón - Bavaro - Punta Cana

Las víctimas de violencia de género siguen indefensas ante embestidas de sus verdugos

La tarde del pasado viernes 8 de junio, casi a la caída del sol, Mercedes de la Cruz salió de su casa dejando a sus vecinas a la espera de ella para ir a una fiesta, pero nunca regresó.

Cuentan sus vecinas que cuando las horas pasaron decidieron irse, esperando a que Mercedes las alcanzara en la fiesta, pero que ella no llegó. Así pasó el sábado y el domingo y ella nunca se presentó de vuelta a su casa.
Ante la ausencia inexplicable de Mercedes, familiares y vecinos decidieron abrir la puerta de la pequeña casa de alquiler donde ella residía, en el sector de Villa Esperanza (Villa Playwood), sin encontrar nada que diera indicios de su paradero.
El lunes de la semana pasada, residentes del sector Ensanche Boulevard (Kosovo), que queda justo al lado de Villa Esperanza, la encontraron entre matorrales cercanos al Boulevard Turístico.
Mercedes estaba muerta, y todo apuntaba a que su expareja, Ángel Manuel Payano (El pollerito), le había quitado la vida. El supuesto homicida, que al cierre de esta edición no había sido capturado, es un hombre con quien ella había sostenido una relación amorosa hace algún tiempo, pero que al terminarla, por alegados maltratos, la acosaba queriendo volver con ella.
FEMINICIDIOS Y ÓRDENES DE ALEJAMIENTO
Mercedes se suma a las frías estadísticas de feminicidios que hay en la República Dominicana y en la región de Latinoamérica. Con ella, suman más de una docena de mujeres muertas, a manos de sus parejas y ex parejas, en poco menos de dos semanas.
Según el Informe Preliminar de Homicidios de Mujeres y Feminicidios en la República Dominicana, de marzo del 2018, de la Procuraduría General de la República, en el 2017 ocurrieron 209 muertes de mujeres, 107 por feminicidios y 102 homicidios.
Parte de las políticas que ha desarrollado la Procuraduría General de la República para afrontar esta situación es la construcción de más Unidades de Atención a Víctimas, lugar donde se registran los casos y se reciben las denuncias por violencia y maltrato de género, además de que se toman las medidas de lugar para la protección de quien denuncia.
Una de las medidas que se adoptan es la orden de alejamiento, pero estas disposiciones en la práctica no evitan feminicidios, debido a que sólo representan un pedazo de papel, que antes era entregado incluso por las mismas víctimas a sus agresores.
Vecinos de Mercedes dijeron que contra su supuesto homicida había una orden de alejamiento y hasta una orden de arresto, dato que no fue confirmado ni desmentido por el Ministerio Público de este distrito.
Hace algunos meses, el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, presentó el Plan Nacional contra la Violencia de Género, el cual contienen 22 medidas o acciones dedicadas a controlar este mal que afecta a la sociedad dominicana.
Una de las acciones contempladas en el Plan es la prohibición absoluta de la entrega de citaciones, órdenes de protección y órdenes de arrestos a los imputados o victimarios por parte de las víctimas. Esto así, para protegerlas de posibles agresiones.
Para evitar que sean las víctimas las que entreguen las órdenes de alejamiento, el procurador manifestó que contratarían un personal de mensajería que haría estas labores.
Las órdenes de alejamiento están contempladas en la Ley 24-97 sobre protección de la víctima de violencia intrafamiliar, en su artículo 309-4, donde se establece que “en todos los casos previstos en los artículos precedentes el tribunal dictará orden de protecci6n a favor de la víctima de violencia, no pudiendo, en ningún caso, acogerse a circunstancias atenuantes en provecho del agresor. El tribunal condenará, además, en estos casos, al agresor a la restitución  de los bienes destruidos, dañados u ocultados”.
Luego de que se emite una orden de alejamiento, al menos de que la víctima aceda a ir a una de las casas de acogida que les oferta el Ministerio de la Mujer, esta queda desprotegida ante su agresor, debido a que el documento sólo hace la prohibición de que esa persona se acerque, pero no existe ningún garantía de que esto no ocurra.
Las órdenes de alejamiento en la República Dominicana no evitan ni combaten las muertes, a diferencia de otros países como los Estados Unidos, donde estas medidas deben ser cumplidas a cabalidad y el agresor no puede acercarse por ningún motivo a la víctima.
FISCALÍA DE VERÓN
Juan Carlos Monegro, fiscal de Verón, fue quien se presentó al lugar donde encontraron a Mercedes y quien hizo el levantamiento del caso, que luego pasó al fiscal de homicidios del municipio cabecera, Higüey.
Monegro dijo que en cuanto al homicidio de Mercedes ya están haciendo los trabajos de inteligencia y recopilando las informaciones para dar con el culpable. Señaló que todavía no se puede decir que es un feminicidio directamente, pero que las investigaciones están abiertas y en los próximos días estarán dando declaraciones más claras sobre el caso.
“Tanto nosotros como el fiscal encargado de homicidios en Higüey estamos en contacto, tratando de ver si damos con la persona que la investigación nos está arrojando”, aseguró el fiscal.
Lauri Rosmery Correa, vecina de Mercedes, describió a Mercedes de la Cruz como una mujer muy humilde, que no salía de su casa. “Ella se quitaba un plato de comida para dárselo a cualquiera”, agregó.
Para Correa la señora Mercedes no tenía problemas con nadie, excepto su expareja, quien ella asegura que la amenazaba y hasta la había agredido físicamente.
Esta vecina narra que el supuesto homicida la seguía para saber el lugar exacto donde ella vivía. Mercedes de la Cruz Cosme tenía 37 años. Era oriunda de La vega y tenía cuatro hijos.
La vecina de Mercedes contó que esta vivía “un calvario”, pues su exmarido, ahora acusado por su muerte, la asediaba e iba a la parada donde ella tomaba el transporte para ir a su trabajo, y a veces no dejaba que ella se subiera al autobús. La víctima trabajaba en labores domésticas.
“Eso era un show todos los días; el venia aquí y la amenazaba. Vino con un machete varias veces”, comentó Correa.
Supuestamente, su agresor y presunto homicida vigilaba a Mercedes durante las noches para saber con quién ella dormía.
Según su vecina, Mercedes le había dicho que le tenía miedo a su agresor, por lo que lo había denunciado y le habían puesto una orden de alejamiento, y hacía dos semanas había ido en busca de ayuda a la Unidad de Atención a Victimas de Verón-Punta Cana. Correa dijo que Mercedes se había vuelto a casar, pero su actual pareja vivía en San Juan.
Yesenia Mercedes, presidenta de la junta de vecinos del Ensanche Boulevard (Kosovo), fue una de las personas que encontró el cadáver de Mercedes de la Cruz. Ambas se conocían desde hace dos años.
Mercedes trabajó en la casa de Yesenia, durante un tiempo. Esta dirigente comunitaria cuenta que hace algún tiempo ella se fue a su pueblo, por los problemas que tenía con quien había sido su pareja, y que regresó en diciembre pasado. Yesenia aseguró que la ex pareja de Mercedes la maltrataba y que efectivamente ella había solicitado una orden de alejamiento.
Fuente: Bavaro News
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