Parecer

Sexualidad y budismo

Por Ricardo Mojica

El budismo no valora el sexo como algo inmoral o dañino para el hombre, sino como un elemento que sirve de equilibrio entre el cuerpo y la mente.

Todas aquellas prácticas sexuales que hayan sido consensuadas y aceptadas por los hombres nunca pueden ser consideradas negativas, en cualquiera de sus aspectos, como pueden ser la homosexualidad, la prostitución.

La concepción que el budismo tiene del sexo, es bastante abierta, aunque hay que diferenciar dentro de ésta, la corriente existente entre los fieles y los monjes, cuyas prácticas son mucho más restrictivas. Los monjes creen que para llegar al nirvana es preciso eliminar todo deseo. Por eso, podemos ver también la existencia de corrientes budistas más restrictivas en el tema de la sexualidad.

El budismo diferencia claramente entre los monjes y los fieles. Estos fieles solamente deben de seguir cinco grandes preceptos. Sin embargo, dentro del mundo de los monjes hay una clara diferenciación de género.

Los monjes están obligados a unas doscientas cincuenta normas de disciplina.

Las monjas tienen más normas, llegando a las 348 normas o reglas disciplinarias.

Todas estas normas y reglas se encuentran en la Vinaya. Tanto los monjes como las monjas budistas están sometidos al código Vinaya que es uno de las tres grandes secciones de Canon Pil.

El incumplimiento de las mismas es castigado en función de la falta cometida, que va desde la confesión pública hasta la más severa, que significa la expulsión del convento.

El budismo respecto a la ética y moral sexual mantiene dos concepciones, una mucho más abierta dirigida a sus fieles seguidores y otra mucho más restrictiva para sus monjes y monjas.

El monacato budista significa llevar una vida estricta y disciplinada, muy parecida a que llevan a cabo las órdenes contemplativas cristianas. Buda exige a sus monjes evitar faltas a la castidad.

Hay dos excepciones en el clero budista, la primera es en el budismo tántrico que incluye la sublimación del deseo sexual como parte activa del amino a la iluminación. La segunda excepción, se produce dentro del budismo japonés, donde los monjes se integran dentro de la sociedad, permitiéndoles casarse pero debiendo cumplir determinadas reglas. Las funciones de estos monjes es el cuidado del templo y la atención a la comunidad.

El matrimonio

A diferencia de otras religiones, en el budismo no existe la ceremonia matrimonial. Sin embargo, vemos que con la llegada del pensamiento occidental, cuando se producen las celebraciones por el casamiento se invita a algún monje para que de alguna forma bendiga dicha unión. Resulta curioso que en Japón los matrimonios se celebran siguiendo los ritos sintoístas.

Sin embargo, se produce un gran debate cuando el matrimonio es de dos personas del mismo género. Buda conocía que en la sociedad había homosexualidad, pero nunca puso objeción a dichas uniones, como se comprueba en el Canon Pali. Esto no es óbice para que en la actualidad, haya sectores budistas que cuestionan este tipo de unión.

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