Parecer

Un cafecito con el bendito apóstol

Por Rogers Paulino

¡Hola, Higüey digital; Hola, mundo digital, mis queridos amigos de Puro Higüeyano! Aquí vamos rumbo a otro artículo más sobre el apasionante mundo del café.

Para empezar, debo hacerlo por el principio, si ya lo sé, tomándome una suculenta taza de café, (te confieso que ya lo hice y lo volveré a hacer), ahora vamos a hablar del café. El café es una semilla que se saca de la cereza de un árbol llamado cafeto. El cafeto es un arbusto de 3 a 6 metros de altura, aunque puede alcanzar los 15 metros.

Y de eso hablaremos más adelante. Aunque para eso tienes que seguir leyéndome por aquí. En esto me surge la siguiente pregunta ¿De dónde viene esta palabra?  Ahora quiero saber de dónde proviene esa pequeña palabra de 4 letras, encasillada en el grupo de palabras bonitas, como lo son: Dios, amor, vida mamá, papá, hijo, …café. Pregunto nueva vez, en lo que lo googleas.

¿De dónde viene la palabra café? Los especialistas del tema no se ponen de acuerdo, por mucho que se diga Kahveh.- Palabra turca que designa el fruto del cafeto. (planta del café). Kaboueh. – Palabra árabe que significa fuerza. Kaffa. – Nombre de una ciudad de Etiopía. Kawah. – Palabra árabe que significa impulso, vitalidad.

¡Alguna de las sugerencias será!……..¿Digo yo? ¿Usted tiene otra?

El cafeto o planta del café, procede de África de las montañas de Abisinia (Etiopía), pero son los árabes quienes implantan la costumbre de tomar café motivado por la prohibición del Islam de tomar alcohol. Son ellos los primeros en extraer los granos, tostarlos, molerlos y mezclarlos con agua caliente.

¿Podríamos agradecer al Alcohol, este hecho tan ligado con él? Dice un amigo que sí, pero bueno, usted dé su veredicto. Tanto el café como la planta que lo produce, el cafeto, son originarios de África, pero fueron los árabes los primeros en extraer los granos del café.

Así, es fácil confundirse con el verdadero origen del café, ya que antiguas leyendas sobre el cultivo y la costumbre de tomar café provienen de los árabes. Entre árabes y africanos, poniéndose de acuerdo, les invito a que me sigan leyendo, en la próxima entrega.

Recuerden Hagan el bien, búsquen la paz, tome su taza limpia y cuele su café claro u oscuro, pero tómelo con el bendito apóstol.

¡Besos y abrazos!

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